Contaminación de las aguas

No hay agua sin agua limpia. La contaminación de los riachuelos, lagos, aguas subterráneas, bahías y océanos mediante sustancias que son nocivas para los seres vivientes se llama contaminación del agua. La contaminación del agua es algo muy importante, porque el agua es una condición necesaria para toda la vida terrestre. No puede haber vida sin agua. Todos los organismos consisten de agua, algunos viven en agua y otros beben agua. No cualquier tipo de agua es adecuado para las plantas y los animales. Es necesario agua de cierta calidad. Si el agua contiene sustancias tóxicas o microorganismos peligrosos, las plantas y los animales pueden enfermarse o incluso morir. Cuando ocurre contaminación del agua a grande escala, una cantidad enorme de peces, aves y otros animales pueden morir. Para los seres humanos, la vista de ríos, lagos y bahías contaminadas no es muy agradable tampoco. Y los peces y gambas de las agua contaminadas pueden ser inapropiados para el consumo.

Tipos de polución: Existen siete mayores de contaminación del agua. Los contaminantes son los siguientes:

  1. Productos del petróleo
  2. Pesticidas y herbicidas
  3. Metales pesados
  4. Desechos tóxicos
  5. Sobrecarga de material orgánico
  6. Sedimentación
  7. Organismos contaminantes

Productos del petróleo – Son, entre otros, usados para los combustibles, pinturas y plásticos y pueden entrar en el agua debido al drenaje de barcos y petroleros y al escape de ellos de tuberías y tanque subterráneos. El petróleo contiene policlorobifenilos (PCB), que son unos compuestos químicos muy tóxicos y tardan años o décadas en descomponerse. Por eso, un desastre petrolífero cerca de la costa es frecuentemente una catástrofe para el hábitat natural y el medio ambiente.

Pesticidas y herbicidas – Estos químicos son transportados por el agua de la lluvia, sobretodo cuando se usa mucho de ellos. Muchos químicos no se descomponen representando un peligro durante mucho tiempo. Cuando los animales comen plantas pulverizados con estos químicos, las sustancias son absorbidas por su tejido y órganos. Cuando otro animal como uno de estos animales contaminados los químicos se mueven hacia arriba en la cadena alimentar. Cuanto mayor sea el lugar ocupado por el organismo en la cadena alimentar, mayor es la concentración de contaminantes. Cuando los humanos comen pez contaminado, su salud puede ser perjudicada también. Los humanos pueden entrar en contacto con los pesticidas através del agua potable. Cada año más de 14 millones de estadounidenses beben agua contaminada con pesticidas. Nitratos encontrados en los abonos pueden causar una anemia fatal en los niños.

Metales pesados – Metales como el cobre, el plomo, el mercurio y el selenio pueden entrar en el agua de muchas maneras diferentes. Lo fuente más probable son las industrias, los gases de escape de los coches, las minas e incluso barro natural. Al igual que los pesticidas, la concentración de los metales pesados aumenta subiendo en la cadena alimentar. Los metales pesados pueden tener muchos efectos negativos. El cadmio de los abonos, que son elaborados a partir de barro de las alcantarillas, puede ser absorbido por el cultivo. Cuando la cosecha del cultivo es consumido por los humanos en cantidades suficientes, el cadmio puede causar diarrea y a largo plazo cáncer del riñón y del hígado.

Desechos tóxicos – Es cualquier tipo de desecho químico tóxico, reactivo, corrosivo o inflamable. Cuando estas sustancias no se manejan con cuidado, pueden contaminar las reservas de agua. En 1969 el Río Cuyahoga de Cleveland, Ohio (EE.UU.) fue contaminando a tal punto que se incendió. PCBs, un químico generalmente usado en la maquinaría eléctrica, puede escapar al agua.

Abonos – Los abonos son nutrientes que aceleran el crecimiento de las plantas. Cuando se utiliza en exceso, fácilmente puede llegar a las aguas subterráneas. En un principio los nutrientes estimulan el crecimiento de las plantas y algas en el agua. Cuando estas plantas se mueren y se hunden al fondo son descompuestas por microorganismos. Durante el proceso de descomposición los microorganismos utilizan oxígeno, que es absorbido del agua. La cantidad de oxígeno en el agua puede disminuir hasta el punto que los animales que dependen de ella mueren. El proceso de la reducción del oxígeno es conocido por el nombre de eutrofización.

Sedimentos – Los sedimentos son pedazos de tierra llevados por el agua que también pueden ser contaminantes. Contienen tóxicos o niveles elevados de nutrientes que afectan la calidad del agua. En cantidades pequeñas no significa un problema habitualmente, pero puede ser desastroso cuando grandes de tierra son lavadas por el agua. Esto ocurre en zonas deforestadas, dejando la tierra suelta. Grandes cantidades de sedimento pueden obstruir el paso del agua o cubrir la capa de gravilla en la orilla de los ríos. Esto tiene consecuencias negativas para muchos tipos de pez, como el salmón y la trucha, que ponen sus huevos en la gravilla.

Organismos contaminantes – Investigaciones del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) estimaron que en 1994, cerca de 400 000 americanos se enfermaron debido a organismos nocivos que se encontraban en el agua potable. De acuerdo a las calculaciones, una de mil personas enfermas muere. Muchos organismos patogénicos que aparecen en pequeñas cantidades en la naturaleza se consideran contaminantes cuando aparecen en grandes cantidades. Parásitas como el Giarda lamblia, y el Cryptospordium pueden aparecer en el agua potable. En 1993 un aumento drástico de Cryptospordium en las reservas de agua de Milwaukee, Wisconsin (EE.UU.) infectó a 400 000 personas y causa la muerte de 100 de ellas.