El Ciclo del Agua

El agua siempre está en movimiento; el hielo se derrite, los ríos desembocan en los mares, el agua subterránea se filtra, los lagos se evaporan y la lluvia cae. Se llama ciclo de agua o ciclo hidrológico a la circulación del agua entre los océanos, atmósfera, glaciares, ríos y el suelo. Este movimiento ha encantado a los humanos durante siglos. “Todos los ríos van al mar y el mar nunca se llena; al mismo lugar donde van los ríos, allí vuelven a ir.” (Eclesiastés 1:7) El primero en delinear el ciclo del agua fue Pallisy en 1580, estableciendo una teoría que el aflujo de los ríos se debe a la lluvia. Esta teoría se confirmó un siglo más tarde cuando Peerault y Mariotte determinaron el aflujo del Río Sena. La precipitación caída el la cuenca del río parecía ser una explicación más que suficiente para explicar el aflujo.

El ciclo del agua depende del Sol y los rayos solares. Cerca de mitad de la energía solar que llega a la Tierra se consume para evaporar el agua. En las amplias regiones oceánicas se evapora más agua de la que cae en forma de lluvia y otros tipos de precipitación, el exceso de vapor de agua es llevado por el viento a los diferentes continentes. La mayor parte de la precipitación es absorbida por la vegetación y el resto es absorbido por la tierra o fluye a los ríos y riachuelos. Parte de esta agua se evapora de las plantas y regresa a la atmosfera. El agua de la superficie fluye hacía los riachuelos, lagos y ríos. El agua que se infiltra en la tierra puede filtrarse a niveles mas bajos del agua subterránea, pero acabará regresando a la superficie y volviendo a los mares y océanos.

El tiempo de permanencia de las moléculas en una masa de agua varía bastante. En media pertenece solamente 9 días en la atmósfera. Similarmente, agua absorbida por los cultivos normalmente no permanece más de una semana ahí antes de transpirar. Por otro lado, en media permanece 2 a 6 meses en los ríos y en las mantas de nieve estacionales. El tiempo de permanencia en los lagos y glaciares varía entre 20 y 100 años, pero donde más tiempo permanece es en los océanos (3 200 años) y en las aguas subterráneas (10 000 años).

Desde el punto de vista del clima el ciclo del agua es significante. La evaporación tiene un efecto secundario refrescante, que permite que las temperaturas en la Tierra se mantengan dentro de ciertos límites. Se piensa que sin este efecto la temperatura llegaría a los 67 ºC (153 ºF).