La corteza terrestre

La corteza terrestre es compuesta por una capa de piedra debajo de los continentes y océanos. Debajo de esto se encuentra el manto: una cáscara impenetrable de 2900 km de espesura que circunda el núcleo externo de la Tierra. Generalmente, cuanto más cerca estemos del núcleo de la Tierra, mayor la temperatura. Aun así, no todas las piedras se derriten debido a la enorme presión allí presente. La presión es tan alta, que a una profundidad de 1000 metros la piedra es más dura que el acero. Incluso en el frontera del manto con el núcleo de la Tierra, la piedra es 4 veces más dura que el acero.

El suelo en el que caminamos es la corteza con 30 a 50 km de espesura. La corteza esta compuesta principalmente por piedras similares al granito o al granodiorito. Estas piedras contienen silicio y aluminio. Debajo de esta capa encontramos basalto y gabro generalmente. Una característica del basalto son las columnas verticales que se generaron durante la solidificación y enfriamiento de la lava. Estas columnas típicas se pueden observar en la Calzada del Gigante en Irlanda del Norte y en la Torre del Diablo en Wyoming, EEUU. Debajo de las montañas la corteza terrestre puede alcanzar 60 km de espesura. Debajo de los océanos sin embargo, la corteza es más delgada. En el fondo del océano hay una capa de sedimento, de aproximadamente un kilómetro. Debajo de esta hay una capa de basalto de 5 km.

La composición

Cuatro elementos forman 90% de la corteza terrestre. Estos elementos son: oxígeno, silicio, aluminio y hierro. Otros elementos forman el restante 10% y solo se encuentran en pequeñas cantidades. Conocimientos sobre la corteza son limitados, debido a que solo tenemos cálculos para los primeros 16 kilómetros.

La estructura

Para averiguar la composición de la corteza terrestre se puede detonar cargas explosivas a diferentes profundidades. Como resultado de las explosiones las piedras en la corteza tiemblan. La vibración puede ser detectada por aparatos sismológicos especializados. El análisis de las vibraciones nos proporciona información sobre la estructura de la corteza.

Las perforaciones petrolíferas también nos suplementan datos de la estructura de la corteza. Hoy en día se pueden alcanzar profundidades de 1,5 km. En 1970 los rusos establecieron un nuevo record. Comenzaron a taladrar un túnel que tenía que llegar a 15 km de profundidad. Veinticinco años más tarde se quedaron atascados a 12,6 km. El ser humano nunca sería capaz de aguantar a tal profundidad, ya que la temperatura a tal profundidad era de ¡230°C! Por cada 100 metros de profundidad, la temperatura aumenta 3°C.