Transporte acuático/Agua y comercio

Holanda es una nación tradicionalmente comerciante y marinera. Su ubicación geográfica desde el punto del comercio es ideal. Aquí se unen unos de los ríos principales de Europa con las aguas más profundas del mar con más tráfico naval, el Mar del Norte. Está situado en el corazón de Europa, con accesos a los mayores puertos de las regiones industriales de Alemania, Bélgica, Francia y Europa del Este y también a más de 500 millones de consumidores europeos.

Entre los siglos XVI y XVIII, la edad de oro de Holanda, los holandeses eran líderes en el comercio europeo e internacional. En esa época Ámsterdam era la ciudad más rica del mundo y con mayor poder comercial. Hubo tiempo en el que Indonesia, Ceilán, África del Sur, Suriname, partes de Caribe y Nueva Ámsterdam (el precursor de Nueva York) formaban parte del imperio holandés. Tenían monopolizado el comercio con Japón y fueron los primeros en explorar Australia y Corea.

El comercio internacional sigue siendo el eje principal de la economía holandesa. Su mayor puerto, el puerto de Rotterdam, es ahora es más grande de Europa y el tercer más grande del mundo detrás de los puertos de Shangai y Singapur. Los ingresos del puerto de Rotterdam representan 10% del Producto Interior Bruto de Holanda. Otros puertos importantes de Holanda son los de Ámsterdam, Zelanda y Groninga.

Holanda es también uno de los representantes más importantes de la industria naval. Están involucrados en todas las áreas de construcción de navíos y son especializados en la draga, submarinos, en la marina de guerra, navegación interior y construcción de yates. Son líderes mundiales en la operación de navíos de trabajo en las aguas costeras y del interior. Son conocidos por trabajos de recuperación del terreno del mar, por ejemplo en Dubai, y proporcionan servicios y sistemas avanzados de comunicación marítima.